En estudios de laboratorio realizados por tres equipos independientes de investigación, la proporción de agua que permanecía en el filtro durante el período de pausa, habría sufrido una remoción de bacteria y virus muy superior al agua que pasaba directamente por el filtro sin período de pausa. Esta variación en calidad de agua filtrada se debe al volumen de llenado (también conocido como volumen de "reservorio", o sea la cantidad de agua que puede ser vertida en el filtro de una sola vez) es mayor al volumen de los poros en la arena filtrante (el volumen de los vacíos entre los granos).
Además, hemos aprendido que una reducción en la profundidad del reservorio, y también en el flujo del agua a través del filtro, causan una mejora en la eficiencia del mismo.



