Inspiración haitiana

Website_Haitian_Inspiration_2010-08-26Jueves, 26 de agosto de 2010

Me gustaría presentarles a una persona increible: Marthe Merveille, una cercana asociada de PAIDEH, la organización colaboradora de CAWST en campo; ella brilla con una única e inspiradora luz.  

Olivier la pusó por las nubes antes de que llegásemos a Port-au-Prince, así que desde el momento que llegamos a  Cap-Haitien, estábamos muriéndonos por conocer a la famosa Marhte. Cuando le dí mi mano para presentarme, ella me miró fijamente a los ojos y dijo su nombre. Inmediatamente, sentí la presencia de Marthe: una mezcla de amabilidad, fuerza e inteligencia que se reforzaría cada vez que la ví en acción. 

Marthe ha estado trabajando voluntariamente con grupos de mujeres desde que tenía 18 años, desde hace más de 20 años. Ella comenzó su carrera como profesora de escuela, pero le frustó ver las desigualdades de género que los niños ya habían fuertemente enraizado cuando llegaban a la escuela. Los niños son tratados con más respetos que las niñas en Haití, me dijo. Es una realidad cultural que experimentó no sólo en las aulas, sino en su casa durante su infancia.

Hace varios años, ella decidió que para  tratar de encauzar las diferencias de género en la escuela era ya demasiado tarde - el mensaje de que los niños eran más importantes  y valiosos que las niñas estaba ya bien sentado en la mente de los niños. Ella decidió trabajar con mujeres -madres- para fortalecerlas y promover la igualdad y el respeto en sus hijos desde su nacimiento.

Ahora ella trabaja junto a  PAIDEH,capacitando a grupos de mujeres en higiene, tratamiento de agua y saneamiento. Esto podría parecer un distanciamiento de su intención de igualdad entre géneros, pero no lo es. Desarrollando talleres de capacitación y apoyando a los grupos de mujeres en sus esfuerzos simplemente le dió a Marthe un vehículo para desarrollar su magia.

Nosotros conocimos a una de sus beneficiarios en  Blue Hills, una ciudad periurbana cerca de Cap-Haitien. Cuando ella se presentó a sí misma como Madame Mathurin Avril, Marthe le preguntó con cariño pero firmemente su nombre de nuevo. "Mathurin es el nombre de tu marido", ella dijo. "Usted tiene su propio nombre". La mujer se rió y nos dijo que que su nombre era Ilfocia. "Ilfocia Avril", repitió Marthe. "Es un nombre bonito. No lo desperdicie"

Más tarde, nosotras conocimos a un grupo de mujeres de una comunidad llamada Vertieres. Ellas esperaban comenzar un proyecto de filtros de bioarena en su barrio y nos pidieron ayuda a Cate y a mi. Marthe las reprendió: "Espero que no estén esperando cosas exteriores, lo que estamos creando es algo desde el interior. Ustedes son grandes mujeres...poderosas. Ustedes son fuertes en lo que están haciendo. " Ella les dijo de sentirse orgullosas de lo que ya habían hecho y que tomasen la iniciativa de conseguir fondos por ellas mismas. "Si cada una de ustedes pone cinco gourdes, estos se sumarán".

“Nosotras tenemos que crear cosas por nosotras mismas," dijo Marthe debilitando sus duras palabras con una cálida sonrisa. Lo que Marthe ha creado es una revolución silenciosa de transformación gradual de las mujeres de Haiti, niños, familias y comunidades al mismo tiempo.

Melanie Jones

Lea más de los blog de Melanie en el  Calgary Herald Water Dispatches 

Cortesía del Calgary Herald